Slumdog Millionare ****


Siempre he admirado a Danny Boyle, más que nada su estilo de contar las historias que han caído en sus manos. “Slumdog Millionare” es una película que no me hubiera imaginado que él quisiera dirigir, pero pensándola bien, el no es excluyente a la hora de elegir un proyecto. Viendo toda su trayectoria he descubierto que ninguno de sus proyectos pudiera ser más diverso que el otro. Este último se ha convertido en el más memorable. Sí, mucho se debe al hecho de que fue la película que arrasó en los Oscares, pero más bien se debe a lo increíble que es la historia y que su estilo visual y sonoro le da un toque que nadie se lo imaginaría. Siendo una película que cuenta la vida de un niño pobre de India es inevitable que grabe en los barrios pobres de ese país, pero por primera vez desde “La Ciudad de Dios” vi una película que no restregaba al espectador con la cruda realidad de esa condición de vida. Es difícil vivir de esa forma, cierto, pero los personajes no se ponen a lamentar su fortuna, sino usan su cabeza para encontrar una manera para sobrevivir. Esa es la prioridad de esta pobre gente, y la razón por la que el filme es tan genuino es por que la misma fue de Boyle.

A estas alturas y precisamente por su enorme popularidad estoy seguro que ya saben de que trata la película: Un adolescente pobre llamado Jamail Malik que siempre ha vivido en las calles junto con su hermano Salim logra entrar a “Who wants to be a Millionare?” versión hindú, la cual es exactamente igual que la Americana, y contesta todas las preguntas correctamente convirtiéndose en un millonario. ¿Cómo es que logro esto siendo que nunca tuvo educación y muchas de las preguntas la requerían? Aquí es donde Boyle le mete su magia mostrándonos flashbacks de su vida en donde se enfrentó con situaciones que incluían las respuestas a dichas preguntas. Un ejemplo es la pregunta que cuestionaba quien inventó el revolver. Jamal recuerda que años atrás una persona que le apuntó con un revolver se identifico como “El hombre con la Colt 45”. Samuel Colt. El hecho de que un joven de esta clase pudiera contestar tantas preguntas cuando otra gente mas culta no llego ni a la mitad causa sospechas al anfitrión del programa, quien lo entrega a la policía justo cuando terminan de transmitir y es precisamente a los policías a quien les cuenta toda su vida y como es que sabia las respuestas con tal de comprobar su inocencia.

Para mantenerse vivo se vio obligado a robar casi siempre, pero dentro de lo que cabe Jamal es una buena e inteligente persona y nos demuestra que solo hace tal cosa con tal de sobrevivir y no por malicia. Igualmente y siempre de su lado esta su hermano Salim. Este personaje es interesantísimo. También es una buena persona como Jamal, el quiere a Jamal, pero tan mal ha sido la vida con ambos que le es difícil ocultar su lado obscuro y violento. En la mayoría de los casos es una persona mala, prepotente, injusto, vil, y violento pero cuando las cosas se ponen sumamente peligrosas le sale lo bondadoso y generoso. Cuando recién quedan huérfanos en las calles se les pega una niña llamada Latika, con quien se enamora Jamal pero desafortunadamente la vida la pone en la peor posición y en las peores manos posibles.

A excepción de que vive en las calles, los detalles de la vida de Jamal es lo que no se ha mencionado mucho sobre la película, así que no les diré nada. Los dejaré para que ustedes solos lo descubran. No es nada necesariamente del otro mundo, pero es el estilo de Boyle, los resaltantes colores, el vibrante movimiento de cámara, y la siempre moderna banda sonora lo que la convierte en una experiencia fascinante y única. En cuanto la cámara debo decir que me recordó a la mencionada “Ciudad de Dios”, pero esta tiene otro tono diferente, es emotivo dentro de lo stylish que es, y lo fascinante es que no proviene por lastima o por algún falso sentimentalismo, sino de la emoción de ver una historia tan natural saltar de la pantalla con semejante intensidad. Recientemente he sido un poco duro con el cine mexicano, pero debo decir que al terminar de ver Slumdog me vino a la mente “De la Calle”, una película que es completamente lo opuesto que esta ya que es todo pobreza y tragedia sin ningún impulso humano que la sostenga. Slumdog resalta precisamente el instinto humano que maneja tal impulso, la fuerza del corazón, y de hasta donde nos puede llevar la motivación de perseguir lo que mas queremos y adoramos. El hecho de que se trate de una persona pobre es ilustrado mas no resaltado, mucho menos lo deprimente que es vivir así. “Slumdog Millionare” es una extraordinaria y verdadera obra maestra.
Nota: Como han de saber, dentro de los 8 Oscares que ganó la película viene incluido "Mejor Banda Sonora" (Best Original Score). Escuchen esta pieza y diganme que no la mereció. La pieza es titulada "Latika's Theme".

2 comentarios:

Anónimo dijo...
11:30 p. m.

J.Guerra

la pelicula se me hizo muy buena, llena de detalles y senti que llevo muy buen ritmo y equilibrio de sentimientos, las actuaciones no me maravillaron mucho, a excepcion de Jamal, el resto de ellos no me conmovieron, la accion final del hermano se me hace un poco injustificada, y el amor desmedido algo poco creible pero romantico, en cuestiones de gustos personales no me gustan mucho los pequeños cortes en camara rapida que boyle siempre hace se me hace que se ven muy de amateur pero bueno ya son detalles estilisticos. Si merecia sus oscares sin embargo creo que llamo mas la atencion por mostrar ese lado de una India poco explorada

Jose Paredes dijo...
5:37 p. m.

Exacto. No te voy a mentir, hay ocasiones donde me marie con tanto close up. Fernando Meirelles fue un poco mas creativo en ese aspecto cuando hizo la Ciudad de Dios. En efecto el filme es de esas películas llamadas "feel-good" donde uno sale contentísimo de la sala, pero en realidad fue mas que eso. Tengo una teoría en cuanto lo del hermano, pero no lo puedo revelar aquí. Y tienes razón, parte de su éxito fue no solo por mostrar ese lado de la india, sino por la manera en la que lo exploró. A pesar de que hayan habido cosas que no te gustaron, me alegra que a final de cuentas te haya gustado.