The Lord of the Rings


La primera vez que escuché el titulo fue en el trailer de “American Pop” cuando anuncian, “From the director of ‘Fritz the Cats’ and ‘Lord of the Rings’”. La segunda fue en “Friends” cuando un amigo de Ross y Chandler tiene como sobrenombre “Gandalf the Wizard”, “Didn’t you read ‘Lord of the Rings’ in highschool?” le preguntan a Joey. En el verano 2001, como por estas fechas por cierto, fui a ver “Planet of the Apes” de Tim Burton, y ahí vi por primera vez el trailer de “Lord of the Rings: The Fellowship of the Ring”. El hype sobre este filme era enorme, no había lugar donde no se hablara de este filme, era el “Avatar” de ese año, y al igual que “Avatar” se estrenó casi a final de año (La cual es una buena estrategia en cuanto la Academia, ya que a la hora de elegir a los nominados al mes siguiente aun la tienen fresca en su memoria). Entertainment Weekly la nombró la Mejor Película del Año junto con “Memento” de Nolan, y ciertamente fue nominada a Mejor Película y Mejor Director (junto con otras nominaciones) por parte de la academia (Perdió en manos de “A Beautiful Mind”). En el verano del 2002 mi hermano llegó con el DVD, y al fin, después de todo el hype, se me hizo verla.

En realidad no me sorprendió mucho Fellowship, de hecho es la que menos me llegaría a gustar de las tres. Dio la coincidencia que el mismo año y creo que durante la misma temporada salió “Harry Potter and the Sorcerer’s Stone”, y surgió una leve comparación entre las dos. Ambas nos mostraban mundos nuevos en donde lo supernatural era algo casual, pero la diferencia entre Potter y Fellowship era que la primera nos introducía a este mundo gradual y pacientemente, en cambio Fellowship nos lo dejaba caer todo sin ningún tipo de explicación o sin ningún punto de transición. Harry Potter vivía en el mundo normal de nosotros, pero cuando entraba a este nuevo todo se le introducía frente a sus hojas, y tanto él como nosotros quedábamos asombrados y tanto a él como a nosotros se nos explicaba que pasaba y como era posible. El público se identificaba con el protagonista, y esa es la mejor manera de atrapar al espectador. Fellowship nunca hace eso, todo aparece frente a nosotros, los personajes sacan poderes de la nada, cuando están en peligro logran salvarse a través de maneras que no sabíamos que estaban ahí a su servicio, etc. Tenemos por ejemplo la escena cuando Saruman captura a Gandalf en la torre de Isengard, no parece haber manera de escaparse, pero derepente una criatura que parece tener forma de mariposa pasa afrente de él, Gandalf la agarra sin lastimarla, le susurra algo, y la deja ir. Mas adelante, la mariposa vuelve junto con un águila enorme, al cual Gandalf se le trepa y escapa en él. Que fue lo que pasó? Cual es la relación entre la mariposa y los águilas? Esto es algo que nunca hubiéramos adivinado. Que Galdalf lo haga tan consciente y seguro de si mismo es razonable, pero es difícil identificarnos y mantiene cierta distancia entre la película y el espectador. Digamos que el filme no hace un buen trabajo en introducirnos al mundo de Tolkien. Sin embargo, me gustaron las escenas de acción, los paisajes, las actuaciones, y desde luego los efectos especiales. En pocas palabras, la calidad del filme fue lo más sorprendente.

El verano después (2003) vi de igual manera en DVD “The Lord of the Rings: The Two Towers” por primera vez. A este no se le hizo mucho hype como a la primera por haber sido la primera ni al que se fuera hacer a la tercera mas tarde en ese mismo año por ser la última. Esta pasó un poco desapercibida, y la Academia la nominó como Mejor Película, pero estoy seguro que era por el hype que tenia la trilogía en general, fue casi una nominación por misericordia, ni siquiera nominaron a Peter Jackson esta vez. Mis sentimientos ante esta son similares a lo mencionado arriba, la primera es la primera, la última es la última. La de en medio es igualmente genial, de hecho en teoría se me hace mejor que la primera, pero es recibido como una parte de la saga sin contener el peso inicial o concluso. Otro detalle fue que en Fellowship las batallas eran a escalas pequeñas pero muy intensas, y eran de esos casos en los que no abusaban de algo que les sale muy bien. En Towers, la batalla es majestuosa, épica, y a una escala impresionante. Tal vez no sea correcto decir que Jackson abusa de su habilidad para crear fascinantes escenas de acción, pero supongo que parte del encanto de que no lo exploró tanto en la primera era que nos dejaba ansiosamente imaginando como fuera a grande escala.

“The Lord of the Rings: Return of the King” fue la única que vi en el cine, y sin duda alguna fue la mejor de las tres tanto en cartelera como en recepción, y desde luego en los Oscares, convirtiéndose en la tercera de las tres películas que han ganado once oscares en toda la historia. Durante la mayor parte de la película los personajes están luchando ya sea en grandes batallas contra miles de orcos como con arañas gigantes, y lo fascinante es que te involucran tanto en el aspecto visual como en el emocional. Sobre todo una devastadora escena en la que uno de los personajes, Faramir, organiza un ataque con entre 20 o 30 soldados a contra de cientos de orcos, es bastante obvio que va a morir, pero todo lo hace para complacer a su padre, quien parece guardarle cierto rencor por que su hijo mayor, y favorito, murió en vez de él. Momentos como estos hay muchísimos, y muchísimos personajes expresan sus sentimientos en medio de la batalla. Desde el personaje más pequeño e insignificante hasta el más importante y heroico se encuentran luchando durante la mayor parte de la película. Recuerdo que en el DVD de Towers hay un featurette de King, y hablan de la batalla final en Minas Tirith con cierto temor y asombro, y mientras hablan de ella muestran storyboards de cientos y cientos de soldados y orcos luchando el uno con el otro, creando una enorme anticipación hacia el último capitulo de la saga. Tomando esto en consideración me viene una escena que se lleva a cabo durante la primera hora del filme en la que Pippin y Galdalf se encuentran en un balcón en una noche silenciosa. A lo lejos, muy a lo lejos, ven el volcán de Mordor. Sin miedo y de la manera más tranquila y silenciosa hablan sobre la posibilidad de que Sam y Frodo sobrevivan. Esa escena realmente me pegó cuando la vi, y es una escena muy breve. Supongo que tiene mucho que ver el hecho de que sabia que venia una batalla enorme y esta escena la vi como un momento de serenidad en el que los personajes agarraban aire en lo que comenzaba la guerra. Otro momento que me encanta es cuando todo termina, después de toda la batalla, de todas las muertes, después de estar ellos mismos al borde de la muerte, los hobbits regresan a casa, y se juntan en un bar, se toman una cerveza, y mientras que a su alrededor todos están tomando y celebrando, ellos permanecen en silencio, solo observando. Me recuerda a películas como “Brothers” que muestran como quedan afectados todos aquellos que van a la guerra. Estos momentos silenciosos contrastan fascinantemente con las extraordinarias escenas de batalla, y precisamente por estas escenas de batallas las silenciosas mencionadas tienen mayor impacto y profundidad.

Ocho años después de que la trilogía terminó, Peter Jackson y parte de sus actores y crew están de vuelta en el mundo de J.R.Tolkien, contando la precuela tan esperada por muchos. No he leído el libro, y si hay batallas, que según el detrás de cámaras si las hay, no se entre quienes son ni quienes mueren o no. Oh well, es cuestión de esperar.

1 comentarios:

sirion dijo...
9:16 p. m.

es q la peli está hecha tal cual el libro, y todos esos trucos y magias q de pronto tienen los personajes son explicados en el libro del Hobbit o en el Silmarillion.